Suelto de Pepe Marquina

Vino a España muy jovencita, para vivir.

Vivió y fue muy feliz durante muchos años.

Un día por la mañana cogió el tren para ir a Madrid. Como todos los días.

Mientras leía un libro, oyó un fortísimo impacto que la dejó aturdida. Cuando reaccionó comprendió que había sido una explosión, unos murieron en el vagón y otros aprovechaban las puertas abiertas para salir. A Vivian le costó reaccionar, pero salió por la puerta para seguir viviendo.

Años después una enfermedad muy mala se iba apoderando de ella poco a poco. “A ver si descubren algo” -me dijo la última vez.

Era optimista pero no pudo más. Al final, se fue para siempre. Y había venido para vivir.

Fin…

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