Aura - Carlos FuentesRelato: Aura

Autor : Carlos Fuentes

 (Panamá, 11 de noviembre de 1928-México, D. F., 15 de mayo de 2012) –  Premio Cervantes en 1987 y Príncipe de Asturias de las Letras en 1994

Excelente relato de Carlos Fuentes, situado en el año 1961 en la Ciudad de México, narrado entre la segunda persona del presente singular  (Felipe leyendo la prensa en un cafetín barato de un barrio de Paris) y del futuro simple (Felipe viviendo los acontecimientos que él imagina estar viviendo). Contada por un narrador entre cámara y omnisciente, un narrador que lo sabe todo o que cree saberlo todo, y escrita con un estilo poco usual y muy efectivo.
 
En el ensayo “Aura”, Fuentes escribe lo siguiente: “Aura y Consuelo son una persona y ellas arrebatan el secreto del ansia al corazón de Felipe. El hombre es la persona frustrada aquí. Eso, ya es una vuelta contra el machismo”

Personajes

Felipe Montero –Narrador y protagonista del relato, se define como: “Antiguo becario de la Sorbona, historiador cargado de datos inútiles, acostumbrado a exhumar papeles amarillentos, profesor auxiliar en escuelas particulares” Persona triste y de difícil decisión. Pero que tomará la decisión, que cambiará su vida, de forma impulsiva al descubrir a la joven Aura.

Aura – Mujer joven y sobrina de la Señora Consuelo. Presentada por Carlos Fuentes, justo después del conejo Saga, como una aparición. El narrador la describe como “ ..… ojos de mar que fluyen, se hacen espuma, vuelven a la calma verde……como si te ofrecieran un paisaje que solo tú puedes adivinar a desear”

Consuelo – Mujer anciana, la esposa del general Llorente, la persona que ha puesto el anuncio en la prensa. Fuentes la equipara con el mundo real. Se presenta en el relato la última y el narrador la define de manera siniestra “…… sus ojos se han abierto desmesuradamente y que son claros, líquidos, inmensos, casi del color de la córnea amarillenta …………… , en los pliegues gruesos de los parpados caídos ….-en el fondo de su cueva”

Argumento

El anuncio que Felipe Montero lee en el periódico y que parece indicar que la persona que se busca para el empleo es precisamente él, lo lleva a un antiguo barrio céntrico de la Ciudad de México. Allí encontrará a una anciana siniestra, Consuelo, que le explicará el trabajo: reescribir las memorias de su difunto marido, el Coronel Llorente, con la irrefutable condición de irse a vivir a la casa de Donceles. Las dudas ocupan la mente de Felipe, hasta que entra en la habitación de la anciana, Aura. “Miras a un lado y la muchacha está allí… su aparición fue imprevista…”

Aura es una joven que Felipe cree atrapada por la maldad de la anciana, y él, Felipe, será el hombre que la rescatará de esa maldición. “Recuerdas a Aura minutos antes, inanimada, embrutecida por el terror: incapaz de hablar enfrente de la tirana, moviendo los labios en silencio, como si en silencio te implorara su libertad, prisionera al grade de imitar todos los movimientos de la señora Consuelo, como si solo lo que hiciera la vieja le fuese permitido a la joven”. Pero de nuevo la indecisión de Felipe lo paralizará y decide esperar a que sea Aura la que le pida ser rescatada. Eludiendo la llamada de la campana de Aura para la cena, obligando a Aura a venir a buscarlo. En este momento Felipe tiene el primer y único sueño erótico con la joven.

La visita al huerto sombrío introduce a Felipe en un mundo exótico  ……. “tu recreas los usos de este herbario que dilata las pupilas, adormece el dolor, alivia los partos, consuela, fatiga la voluntad, consuela con una calma voluptuosa.”  Felipe lleno de un éxtasis recién adquirido, mantiene una relación amorosa con Aura. Pero el sorprendente despertar de Felipe, viendo en la recamara a Aura junto con la anciana, lo dejara con un desasosiego que le aprisiona …sentiste esa vaga melancolía, esa opresión en el diafragma, esa tristeza que no se deja apresar por tu imaginación. Dueño de la recamara de Aura, duermes en la soledad, lejos del cuerpo que creerás haber poseído”

En este momento el protagonista comienza a sospechar de la anciana y quiere convencer a Aura para marcharse con él. Y a partir de este momento el hombre es poseído por el poder de Aura. Felipe deseoso del amor carnal de Aura, acepta una nueva cita con ella, aprovechando el día en que la anciana estará fuera. (Un genial guiño del autor, que lo muestra como un claro engaño. Durante todo el relato, se nos presenta a la señora Consuelo, como una invalida, imposibilitada a moverse sin ayuda. El hecho de situarla fuera de la casa resulta inverosímil). Sin embargo este hecho aporta credibilidad a la enajenación que aparentemente sufre Felipe.

Ante la ausencia de la anciana Felipe busca más información en los manuscritos del capitán a cerca de su relación con la anciana. “Me dijo que no podría calmarla, precisamente porque ella estaba bajo el efecto de narcóticos, no de excitantes.” Lo que encuentra Felipe le sorprende. Este empieza a angustiarse al creer ver a Aura en las fotografías del capitán. Se encierra en su habitación hasta que Aura lo llama desde la recamara de la señora.. Y es en ese momento, cuando se desarrolla la maravillosa y sorprendente escena de amor, contada con algo de delicadeza y mucho engaño, entre Felipe y una extraña Aura que siempre está de espaldas. “…..besaras la piel del rostro sin pensar, sin distinguir: tocaras esos senos flácidos cuando la luz penetre suavemente y te sorprenda, te obligue a apartar la cara,…. el pelo blanco de Aura, sobre el rostro desgajado, compuesto de capas de cebolla,  pálido, seco y arrugado como una ciruela cocida: apartaras tus labios de los labios sin carne que has estado besando, de las encías sin dientes que se abren ante ti: veras bajo la luz de la luna el cuerpo desnudo de la vieja, de la señora Consuelo”  Entonces, con la rendición a la evidencia de la realidad, Felipe se deja acoger por la bondad de la anciana Aura mientras esperan juntos a que la joven vuelva.” —Volverá, Felipe, la traeremos juntos. Deja que recupere fuerzas y la haré regresar”.

Simbolismo

El color verde expresa en todo el relato la transición entre la vida y la muerte, lo joven y lo viejo. El verde, como el color de la vegetación (la vida) y de los cadáveres (la muerte). El verde del vestido de Aura, el verde de sus ojos, de las cortinas de terciopelo. El verde simbolizando el amor de Consuelo a su marido.  Cuando Felipe ve las fotos. “… la señora Consuelo (…) siempre vestida de verde. Siempre hermosa, incluso dentro de cien años.”  El verde del musgo, del limo de la botella, el verde del bronce que apoya la idea de una Consuelo vieja, “dos platones calientes bajo cacerolas de plata y una botella vieja y brillante por el limo verdoso que la cubre”

El conejo SAGA – Objeto mágico introducido al inicio del relato, que hace referencia a la brujería de la mujer que Felipe Montero conoce al responder al anuncio de la prensa. Se muestra al conejo como el símbolo del conocimiento oculto. Las brujas suelen ser asociadas a gatos y liebres.

Disfruta de la lectura de Relato
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