Suelto escrito por Pepe Marquina

Pobres niños.

Cuando son pequeños y sobresalen porque hablan con los profesores, porque les mandan a por tiza, porque hacen la distribución de jugadores para jugar un partido de fútbol, o porque les nombran delegados o subdelegados de clase, o incluso porque les ven detalles como repartir un bocadillo de jamón con otro niño que lo tiene de mortadela con aceituna, comienzan una carrera imparable.

Pobres niños.

Lo hacen de forma natural, sin más pretensiones, pero los mayores, incluso los propios compañeros comienzan a decir en voz alta “es un líder”.

Pobres niños.

Lo oyen desde tan jovencitos, en el cole, la casa y la calle, y tantas veces, que lo interiorizan hasta tal extremo que al final tienen que desempeñar ese papel, el papel de líder. Y a veces no les gusta, incluso les obligan a entrar en política, e incluso más todavía, pueden llegar a ser presidentes de su país.

Pobre país.

Fin…

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