Suelto escrito por Pepe Marquina

La cigarra y la hormigaEn la misma esquina se encontraba el mendigo de siempre.

Alrededor se habían instalado cinco músicos. Hacían sonar unas melodías que congregaban a muchos paseantes a su alrededor.

El mendigo, sobre la pared, apenas se veía. Quedó diluida su presencia ante las notas musicales del grupo que nos maravillaba a todos.

El bote de monedas del mendigo no crecía. Por el contrario el sombrero del grupo musical era inundado de monedas cada vez que terminaba una canción. Al final casi rebosaba.

Cuando terminaron la actuación todos seguimos aplaudiéndoles. Incluso el mendigo. Ellos, delante de todos los espectadores, cogieron el sombrero lleno de monedas, las vertieron en una bolsa y se la dieron al mendigo.

El detalle solidario nos emocionó a todos. No recuerdo ahora el nombre del grupo. Es que como no he estudiado alemán.

Fin…

Anuncios