Suelto escrito por Pepe Marquina

En el último relato cuento la historia de un perro fiel a un dueño sin escrúpulos. Este es un extracto:

Pero un día no me dejaron entrar en la casa. No sabía el motivo. Pronto descubrí que ya no había ovejas ni cabras. El dueño las había vendido todas y por tanto no necesitaba mis servicios. Me pagó cerrándome la puerta. Cojo, hambriento y abandonado. La muerte por inanición terminaría con mi vida y eso el dueño lo sabía. Yo cuidé durante muchos años de sus cabras y de sus ovejas, pero no fue suficiente para seguir comiendo lo que les sobraba.

Me quedé junto a la puerta de la casa donde había entrado tantos años. Cuando se abría me tenía que alejar, porque patadas y piedras me perseguían. Muchas veces me quedaba dormido delante de la puerta soñando con las ovejas y las cabras. Soñaba que llegaban a casa y yo salía a recibirlas. Soñaba que me arrojaban las sobras de la comida y podía alimentarme. Soñaba con el tintineo de los cencerros…

Soñaba con el tintineo de los cencerros y sin embargo no había escuchado durante la noche el sonido de la hiriente lluvia que caía sobre mi cuerpo como un baile de cuchillos. Me despertaba empapado de agua y herido por el mordisco del viento que anticipaba mi irremisible final“.

Fin…

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