Suelto escrito por Pepe Marquina

Extracto de un artículo que me manda mi amigo Julio Collado

“Hay frases que aprendes en la niñez, se instalan en las entretelas del alma y se quedan allí dormitando. Hasta que un día, una noticia, un estado de ánimo, una nube cargada de otoño, la despiertan y la hacen presente.

Esto es lo que me ha sucedido estos días de noviembre amable.

En mis años de estudiante, allá en Arenas de San Pedro, escuché muchas veces la dichosa frase que ahora recuerdo una y otra vez. ¿Quosque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? ¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia? clamaba don Joaquín, el profe de latín, cuando entraba en clase y encontraba a algún pipiolo enredando.

Algún año después me contaron quién fue Catilina. Fue el 8 de noviembre del año 63 cuando otro senador, de palabra y escritura fértil, Cicerón, quien la lanzó por primera vez en el Senado romano.

Catilina, harto de presentarse a las Elecciones consulares, lo intentó mediante sobornos. ¡Qué viejo es todo! Tampoco lo consiguió y, según sus enemigos políticos, promovió una Conspiración contra la República. Cicerón denunció el embrollo a través de sus acalorados discursos, Las catilinarias. La primera comienza con la popular frase que viene pintiparada para la actualidad española.

¿Hasta cuándo abusarán los gobernantes económicos, políticos y religiosos de los pacientes ciudadanos? A la vista de lo que se oye en la calle y de lo que se ve, a veces no se explica cómo no explota el malestar. Cómo no gritan las gentes contra los que mienten descaradamente y se ríen de los representados, contra los que viven de los chanchullos y mangonean con el dinero público o practican el nepotismo para dar y recibir favores”.

Fin del extracto….

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