Suelto escrito por Pepe Marquina

Esta es la frase que más veces nos repitió mi padre a mis hermanos y a mí. Por lo menos la que yo más recuerdo.

Él nos decía que para entender el valor de un año había que preguntarle al estudiante que repitió un curso.

Para comprender el valor de un mes había que preguntar a la madre que tuvo un bebé prematuro.

Para entender el valor de una semana había que preguntar al editor de un semanario.

De la misma forma se entendería el valor de una hora al preguntarle a los amantes que esperan encontrarse.

El valor de un minuto se entiende cuando pierdes el tren.

El valor de un segundo lo comprendes cuando has estado a punto de tener un accidente.

Una milésima de segundo, su valor lo entiende el atleta que obtiene la medalla de plata en unas olimpiadas.

TODO EN LA VIDA ES CUESTIÓN DE TIEMPO

Fin…

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