Suelto escrito por Pepe Marquina

No sé por qué extraña razón hoy me acuerdo de Imelda.

Sí del síndrome de Imelda.

Todos los síndromes son malos pero el de Imelda, precisamente hoy,  me resulta muy desagradable.

Esta mujer, cuyo único mérito fue ser la mujer de un ex-dictador de Panamá, resulta que disponía de un almacén de 2000 pares de zapatos. De todos los colores. Algunos ni llegaría a ponérselos. Qué vergüenza. Tenía la cabeza en los pies.

Hoy es 8 de Marzo. Qué contradicción de suelto. Hablo del síndrome de la zapatera prodigiosa en una fecha en la que se reivindica la igualdad de derechos entre las personas.

Imelda y sus zapatos

Fin…

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