Extracto de un artículo de Julio Collado.

Hubo un tiempo en el que era necesario reivindicar a contracorriente y bajo fuerte represión, los derechos pisoteados.

Así se levantaron, con el esfuerzo y la conciencia de clase de los partidos de izquierdas el Día Internacional de los Trabajadores  y el Día Internacional de la Mujer, que surge el año 1911 en Alemania, Dinamarca, Suiza y Austria.

Hubo un tiempo en el que estos “Días” y algunos que vinieron después, aspiraban a ser una fuerza revolucionaria, un torrente de cambio social, económico y político. Pero el capitalismo y su insaciable consumo se fue apropiando de la vida ciudadana y comenzaron a surgir “Días” y “Días” hasta inundar el mercado. Y hoy apenas quedan días en el calendario que no estén dedicados a algún menester: Días del padre, de la madre, de los enamorados, de la esclerosis, del libro, de la paz, del orgullo gay, de la Tierra, de las víctimas del terrorismo, del sueño, de la felicidad, de la poesía, del agua, del teatro, del cáncer de colon, de la violencia de género, de la alfabetización, y así un interminable rosario.

Este exceso ha ocasionado el poco valor de los unos, reemplazados al día siguiente por los otros”

Suelto escrito por Pepe Marquina.

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