El niño tiene 3 añitos. El perro tenía 13 años.

Eran íntimos amigos. Cuando nació el niño el perro ya tenía 3 trienios largos con la familia. El niño fue muy bien acogido por el perro.

El perro murió y el niño lloró mucho. Le dictó una carta a su madre que la escribió y la envió al “cielo de los perritos“. La depositaron en el buzón.

Pasados unos días hubo respuesta: “Estoy en el cielo de los perritos. Juego todo el día. Estoy feliz pero me acuerdo mucho de ti. Gracias por ser mi amigo y haber disfrutado tanto juntos. Te echo de menos. Te quiero mucho”. La madre y el niño no se lo podían creer.

Qué poca fe tenemos en los animales.

El cielo de los perros

Suelto escrito por Pepe Marquina

Anuncios