..

Qué agradable resulta coger el coche en origen y llegar a destino.

A veces surgen imprevistos y el coche puede sufrir cualquier avería.

Si es grande llamamos a la grúa para aliviar el problema.

Pero hay conductores de grúa que pisan mucho el acelerador.

A veces rebasan la velocidad permitida.

Con los sistemas de detección de exceso de velocidad, comprobaron que un coche averiado que estaba sobre la grúa llevaba demasiada velocidad.

A los pocos días el dueño del coche averiado recibió la factura de la multa con todo detalle.

En realidad el coche averiado llevaba la misma velocidad que la grúa. Los encargados de multar se jugaron a los chinos el coche a multar.

Mala suerte.

..

Suelto escrito por Pepe Marquina

Anuncios