.

Con furor te retuerces en la cuna

arañando a la tierra tu sustento,

para elevar desde el sufrimiento

de los ahijados de la verde luna.

.

El festivo blancor de tu fortuna,

en el primaveral encantamiento,

realza en calidad de monumento

el suave amanecer de la aceituna.

.

De tu fecundidad brotó el aceite

en luminoso claustro de cristal,

y es pureza, y es manjar, y es deleite.

.

Milenario testimonio vital,

tu grandeza no precisa de afeite,

fruto del sol, de semilla ancestral.

..

Sombra de luna

Soneto  de Pepe Navas, extraído de su libro “Sombra de luna”.
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