In Memoriam

Cuando te despiertas por la mañana siempre esperas que el día te depare cosas buenas y bonitas. A veces, incluso, no esperas nada. Desde luego nunca esperas ver al dolor apareciendo por la puerta.

Cuando me desperté esta mañana tenía muchos motivos para estar alegre, bueno al menos tenía alguno. Pero al abrir la puerta de mi día, descubrí que había alguien, muy querido, que no estaba teniendo el mismo afortunado despertar.

Querido Alejandro, no te hemos visto desde el pasado invierno. Nos dijiste que lo estabas pasando mal. Pudimos constatarlo. Tu mujer, Almudena, estaba luchando contra la muerte, un cáncer la tenía alterada. Todos teníamos tantas esperanzas en que lo superaría que nos despedimos felices, convencidos de que Almudena seguiría siendo tu compañera de viajes.

Esperanza, bella palabra que esconde deseos casi siempre troncados.

Hoy hemos sabido que Almudena no ha podido vencer la lucha y se tuvo que marchar, a otra vida o a otra dimensión. Realmente no sé dónde van los muertos, pero puedo afirmar que se quedan en nuestros pensamientos, y en nuestras memorias, pero, sobre todo, en nuestros corazones. Recordaremos a Almudena como era, luchadora, rebelde, inteligente, una gran mujer.

Alejandro, queremos acompañarte en tu dolor con tus palabras:.

Que el amor nos defienda y la fuerza nos guarde.”

Te queremos.

Los escritores de la Librería de Merce.

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