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Hace unos días estuve esperando en una céntrica calle de Madrid cuarenta y cinco minutos para , ver, oír y escuchar a un político que quiere ser presidente del Gobierno. La prensa escrita, los periodistas de radio y de televisión estaban indignados por la larga espera. “Qué falta de respeto” -decían.

Llegó, vio, contestó a cuatro preguntas y se fue.

Ese mismo día me manda Julio Collado su artículo y se queja de un acto público al que asistió. Esperaron la llegada del Alcalde durante más de media hora. El alcalde llegó, vio el panorama, dijo cuatro palabras y se fue. Julio se queja de que no quiso escuchar la palabra  del pueblo allí congregado.

“Es una lástima -dice Julio- que los Gobernantes siempre tengan otras cosas más importantes y no puedan perder el tiempo en escuchar las palabras sabias, sencillas y sensatas de las gentes de la calle. Muchos Gobernantes  tienen la mala costumbre de no respetar a los ciudadanos que, con sus impuestos, les pagan religiosamente su sueldo,  bastante magro, por cierto”.

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Ingeniudad Politica

Suelto escrito por Pepe Marquina

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