el niño de madera - pobreza invernal.

Mi hija tiene seis años y se llama Sarita.

Todas las Navidades, por las tardes, vamos a visitar los belenes que están al aire libre. Como los pueblos están próximos, nos acercamos a sus plazas para ver el belén que preparan los ayuntamientos o asociaciones de vecinos.

Pero mi hija SIEMPRE SE ENFADA.

***

NO PUEDE TOLERAR ver al Niño Jesús, aunque sea de madera, totalmente desnudito las veinticuatro horas del día. En Diciembre, en Enero, y en las frías tierras sorianas el ambiente es glacial. A veces llueve, a veces nieva, pero el frío, tanto por el día como por la noche, es helador.

Sarita me hace comprar una manta y la rompe en pedacitos de forma cuadrada. Cuando ve a un Niño Jesús a la intemperie, le cubre con un trocito de la manta y todos los visitantes del belén nos sentimos reconfortados y con un poquito más de calor. La gente que lo ve, se hace  cómplice de Sarita y le sonríe el acierto del detalle.

Todos los años repetimos la misma historia,  y cada Navidad compramos una mantita nueva.

No le he querido decir a mi hija Sarita,  que en Madrid, un día, en pleno invierno, abandonaron en la calle a un niño recién nacido.

Tampoco le dije que apenas tenía una hora de vida, ni que todavía conservaba el cordón umbilical, ni que su cuerpo estaba calentito, ni que lo habían envuelto en una bolsa de plástico negro, de las de la basura, ni que el médico dijo, después de examinarlo,  que tenía parada cardiorrespiratoria, ni que lo colocaron sobre una caja de cartón mojado, ni que estaba al lado de un contenedor de basura.

No le quise decir a Sarita que lo abandonaron a las seis de la mañana un mes de Enero. Ni se me ocurrió comentarle que estaba desnudito y que no llevaba pañal ni ninguna otra prenda de abrigo.

Tampoco le dije que el niño tenía un dedito metido en la boca…

A mi hija Sarita,  no quise decirle que el niño murió de frío…

Las próximas Navidades, Sarita y yo visitaremos el belén que exponen al aire libre en las plazas de los ayuntamientos de los pueblos cercanos.

Compraremos una mantita y la partiremos en cuadraditos perfectos, para que no pase frío… el niño de madera.

El niño de madera - nacimiento

.

Este relato breve forma parte del libro “Invité a los caracoles a soñar con la primavera” escrito por Pepe Marquina.

Anuncios