Me alegra tanto la victoria del Atlético de Madrid como me duele la derrota del Barcelona, por Luis Enrique.

Para mí Luis Enrique, entrenador del Barcelona, me gusta cuando gana. Es mi ídolo. Me encanta oírle hablar después de las victorias. Me encanta su prepotencia, su sobradez, los desprecios a los periodistas,  a los jugadores de equipos contrarios de segundo nivel, a los entrenadores que nunca ganarán tanto dinero como él, me gusta su falta de humildad. Tus ruedas de prensa son impagables.

Me encanta que vaya de sobrado, que sea cortante con los periodistas que no le caen bien, que no le gustan, que le resultan incómodos, que le hacen las mismas y embarazosas preguntas y les responde de forma tan despreciable.

Tengo gravadas ruedas de prensa cuando está exultante. Me gusta que vaya de sobrado, me encanta que les confunda a los adolescentes y a algunos adultos. Me gusta esa demostración de poderío, de ser el mejor, de ser el primero en la liga, de mirar a todos por el espejo retrovisor. Por favor Luis Enrique sigue ganando a otros equipos para que dejes tu sello personal y tu impronta sin límites.

Es una delicia escucharte como si fueras el rey de todo. Qué pequeños nos haces a los demás pero no te importe. Cuando ganas eres muy grande, muy prepotente y supersobrado. Sólo deseo que las derrotas no te vuelvan humilde.

Suelto escrito por Pepe Marquina

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