Casi todos los líquidos  se contraen más o menos un 10% cuando se enfrían.

El agua también lo hace. Pero sólo hasta cierto punto, porque cuando se acerca a un determinado punto cercano a la congelación se rebela contra el encogimiento general y por el contrario se expande.

Rebelde con causa. Qué rebelde es la naturaleza a veces, pero qué inteligente.

Cuando el agua se hace hielo aumenta su volumen. Y,  cosas de la vida científica, flota. Qué suerte que flote; de esta forma permite cierta temperatura en su interior y permite la vida de sus habitantes.

Si el hielo no flotara, se hundiría. Entonces los lagos y océanos se congelarían de abajo hacia arriba. Los animales no podrían vivir. Morirían porque permanecerían los océanos helados … para siempre.

El agua es rebelde. Brindemos por ello… pero no con ella.

Suelto escrito por Pepe Marquina

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