Cuentan el caso de un chico checo que partió del pueblo para hacer fortuna.

Al cabo de veinticinco años vuelve rico, con mujer e hijo.

En el pueblo la madre y una hermana llevaban un hostal.

El hombre checo dejó a la mujer y al hijo en otro establecimiento y él fue al hostal.

Quiso hacer una broma: mostrando el dinero que llevaba en la cartera, pidió una habitación y ni la madre ni la hermana le reconocieron.

Por la noche, la madre y la hermana le asesinaron a martillazos para robarle. Le arrojaron al río.

Por la mañana llegó la mujer con su hijo y sin saber nada les reveló la identidad del cliente.

Etcétera…

Suelto escrito por Pepe Marquina

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