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Me acuerdo con mucha frecuencia de cuando éramos pequeños.

Siempre había alguno de los amigos que le decía a otro, delante de todos, que no le ajuntaba.

Y el amigo se quedaba triste. Incluso se le marginaba y se quedaba solo.

Pero hete aquí, que el padre del marginado le compraba una bicicleta nueva a su hijo.

Al día siguiente se le readmitía en el grupo. A ver si se me entiende: era ajuntado de nuevo, o sea,  reajuntado.

Nos pasábamos la infancia ajuntando y desajuntado.

 Yo creía que esto sólo pasaba en la infancia.

.ajuntar

Suelto escrito por Pepe Marquina

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