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Toda buena novela llevará siempre implícitas algunas líneas de contenido erótico.

De esa forma los poros de los lectores se van abriendo mientras las páginas avanzan.

Poco a poco,  las letras, las frases, los párrafos, dejan de serlo para transformarse  en imágenes mentales. Piernas que se entrecruzan y mueven nuestros instintos más básicos, uñas que se aferran a músculos perfectamente torneados, sujetadores que pierden su utilidad,  manos que se agrandan para abarcar  hermosas redondeces, lenguas que buscan el más allá, labios que se vuelven testigos de la saliva que sale y no regresa, baile de brazos y  piernas al ritmo de un mismo placer.

En algunas lecturas se oyen los sonidos del amor, olemos el sexo en cada letra y en cada sílaba y,  visualizamos el desplome del vestido.

Nos derriba la pasión que altera nuestro cuerpo y vivimos con tal intensidad el relato,  que disfrutamos como si fuéramos nosotros los protagonistas de la historia tan dulcemente contada.  Nos metemos en la historia y no nos gustaría salir de ella, por lo placentero de la misma.

.novela erotica

Suelto escrito por Pepe Marquina

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