.El caminante y el halcon - Colibri de cola larga

Cuando la luz y la sombra alcanzan un marcado contraste, el calor quema la maleza,  y los guijarros crepitan bajo la suela de las botas, un joven ornitólogo, su rostro y brazos bronceados por un despiadado sol del desierto, camina por un sendero solitario. Dos horas antes, marchaba por un desfiladero entre castaños y plantas de hojas anchas, siguiendo el curso del pájaro “sílfide de cola larga, una especie única de colibrí, para, si la oportunidad se presentase, capturarlo. ¿Cómo fue que perdió su curso y ahora se encuentra en este caluroso valle?

Con la palma de su mano, el joven se limpia el sudor de la frente. Está disfrutando de la experiencia, no obstante: la vista de las lejanas colinas, el dorado campo, el verde cactus con su fruta roja, el sonido de sus pasos… ¿Pero cómo ha llegado él hasta aquí? ¡LaSílfide azul lo hizo! En su imaginación, él ve otra vez aquel insecto azulado, excepcionalmente grande, que, surgiendo de un arroyuelo que corría justo al borde de la vereda por la que caminaba, gira hacia él y su pálida cara, como de muñeca, lo mira fijamente: ”Yo soy una sílfide, y en nuestro mundo, nos protegemos los unos a los otros. Deja al colibrí en paz”. El viento le trae estas palabras a sus oídos, en tanto que el insecto bate sus alas. En aquel momento, una fuerte corriente de aire lo desplaza. Y ahora, aquí está, caminando por este sendero polvoriento.

Está tratando de orientarse cuando un pájaro grande, posado en la punta de un cardo solitario, acapara su atención. Es un halcón. Se acerca al pájaro. ¿Qué verá en mí un ave de rapiña? El halcón aprieta sus garras con fuerza. El ornitólogo admira su cuerpo alargado, sus plumas de color castaño, su pico curvado en la punta y sus poderosas garras. Lentamente, se le va acercando aún más, agarrando las tiras de cuero de su mochila, y entonces ve manchas de sangre en la pechuga. Se detiene al borde del sendero, en frente del halcón, el cual adopta una pose arrogante y desafiante. El pico aparece manchado de sangre también. El joven aborrece lo que está viendo: el halcón ha atrapado una paloma blanca, que sangra, moribunda, entre sus garras. De nuevo, aparece la Sílfide azul, aleteando en el aire entre él y el halcón: “Renuncia a tus intenciones de capturar el colibrí de cola larga. Mira lo que le está pasando a esa paloma blanca”—una suave brisa le trae estas palabras.

Mucho que aprender, reflexiona el caminante, y otra vez apela a su intuición para encontrar su rumbo.

.El caminante y el halco - el halcon

Relato Breve escrito por José L. Recio

El cuento “El caminante y el halcón” es una traducción hecha por el autor del original en inglés (“The Hiker and the Hawk”) publicado en la revista Aether and Ichor (febrero 26, 2017)
El cuento en su versión española fue publicado por las dos castillas  (Junio 12, 2017 )

 

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