.

Se han cansado de repetir en televisión una escena de fútbol ocurrida en Francia. Quizás por lo graciosa.

Un jugador pone la zancadilla de forma muy sibilina al árbitro. Éste se cae y cuando está en el suelo le propina una patada al agresor, cual jugador enfurecido.

El árbitro, otrora encargado de poner paz, distribuye justicia de forma dosificada. Propina patada, enseña tarjeta roja y por último redacta en el acta que ha sido zancadilleado por un jugador rabioso al que le habían quitado el balón.

Estoy de acuerdo con el árbitro, la justicia tiene que ser inmediata. De lo contrario se cambia de equipo y se anula la sanción.

.tarjeta roja

Suelto escrito por Pepe Marquina

Anuncios