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HORA DE ACOSTAR es un sencillo pero bellísimo poema que rompe con el ruido del día a día y las noticias contaminadas. Este poema de Fernando Antonio Yela Gómez, de su libro “Con mi amiga la luna”, es un paréntesis en el trabajo y en la actividad diaria. Sencillo pero bello. Hecho con cariño para leer y disfrutar. Es como una caricia que siempre te gustaría recibir:

-Es la hora, mi niña,

tu hora de acostar.

Tienes que dormir

y después soñar.

-Deja que te mire

un poquito más.

Estás muy reguapa,

abajo en el mar.

-Escucha, mi niña:

Hay que descansar.

-¡Un ratito, Luna,

.un poema más!

mi amiga la luna

Suelto de Pepe Marquina

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