.carta - hermana

Mi querida y añorada: Es la primera vez que me decido a escribirte, aunque muchas, muchas veces lo he pensado y muchísimas más me he acordado de ti.

Los días han pasado, y los meses, y los años. La rueda de la vida no se detiene.

De niños vivimos en un pueblo, donde yo nací,  y fuimos felices hasta saciarnos. Los avatares de la vida hicieron que recorriéramos otros lugares, por la profesión de papá. Conocimos tantas personas y,  papá, con su don de gentes, era una autoridad y referencia en cada pueblo que pisaba.

Cuando nos trasladamos a la capital mejoró la calidad de vida y los papás vivieron en la gloria. Les gustaba mucho caminar, y hacían todos los días más de diez kilómetros, atravesando el campo y la ciudad.

Vivimos en una época en la que un solo hombre gobernó durante cuatro décadas seguidas. Mala suerte. Fue muy largo, muy duro y de estancamiento para el país. Después llegó la democracia: cada cuatro años cambiaban en el poder los que mandaban y eso ya era otro cantar.

Papá desarrolló su trabajo con mucha facilidad y siempre estuvo en buena estima con todos los jefes. Muy inteligente, disciplinado y cumplidor. Mamá, un corazón con faldas.

Papá leía mucho y se aficionó a escribir en los periódicos y algunas revistas profesionales. Lo que son las cosas, según han ido pasando los años yo también me he aficionado a escribir cuentos, novelas y,  por supuesto,  cartas de amor.

Esta carta es mi detalle de amor para ti. Nunca te conocí, pero es lo que más me habría gustado en la vida, haberte conocido. ¡Qué buenos amigos habríamos sido! y ¡cuántos secretos nos habríamos guardado!

Papá y mamá nos hablaron mucho de ti. Yo soy el más joven de los hermanos. Soy el más joven, pero fíjate, tengo tres hijos y el menor, Albertito, ya está en la universidad. Sarita, la bella, ya es doctora y de Cristina ni te cuento.

A lo largo de la vida nos hemos acordado mucho de ti. ¡Cómo les habría gustado a los papás que hubieras estado con todos nosotros! Y ahora te doy una mala noticia. Los papás ya murieron. Hace unos años.  No lo sabes, pero estáis juntos. Cuando lloro, vierto lágrimas para los tres. Pero los papás vivieron más de ochenta años, y tú, hermana, mi querida y añorada hermana,

¿por qué  toda tu vida SÓLO  duró  QUINCE días?

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Relato Breve escrito por Pepe Marquina

 

Libro - Pepe Marquina - Invite a los caracoles a soñar con la primaveraEste relato forma parte del libro  “Invité a los caracoles a soñar con la primavera” de José Marquina Sanz

 

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