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“Parpadeo”… Mary Carmen Caballero

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No hay nada, tan solo una soledad letal y corrosiva que anega mis entrañas. Es raro, todo a mi alrededor permanece contagiado de tristeza. Busco en los rostros de algunos de los que me rodean la mirada cómplice de la comprensión, pero es absurdo nadie se fija en mí.

Sigo la rutina de todos los días, el recorrido en metro que repito machaconamente cada mañana cuando me dirijo al trabajo. Muchos rostros me son  familiares, algunos de esos pasajeros anónimos, tan anónimos como yo ,alguna vez, en alguna ocasión del todo fortuita y casual, han cruzado conmigo una mirada efímera y hasta he creído entrever un esbozo de sonrisa fugaz a modo de saludo tácito y breve. Sin embargo, hoy nadie se fija en mí. Ni en la mirada acuosa de mis ojos, ni en el cansancio moral que me invade hasta el punto de sentir mis piernas de plastilina como si en cualquier momento se fueran a partir y a lanzarme irremediablemente contra el suelo. El traqueteo del tren agita mi interior como si fuera una batidora. También mis pensamientos. Más

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“Palmiro” … José L. Recio

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.Palmiro - cantando

—   ¡Estoy harta de tu desidia! Silvia sale del apartamento dando un portazo.

Palmiro, sintiéndose instigado, salta de la cama y va al baño; odia que ella le despierte de madrugada. Minutos después, se pone la sudadera, cuelga un Marlboro de los labios y sale de estampida a la calle en el Centro de Madrid. “I’ll light your cigarette…” — Oye la canción a través de los auriculares y enciende el cigarrillo. Más

“Gracias, Alberto”…Pepe Marquina

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CONTADOR6Por Pepe Marquina

“Tres Pájaros Negros” … José L. Recio

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.Tres cuervos negros - amanecer

Al amanecer, Ana, Carolina, y yo nos dispusimos a marchar por senderos empinados desde la falda del Pico de las Espadas hasta la cima de ese monte aragonés. Más

“Homenaje al poeta” … Mary Carmen Caballero

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Homenaje al Poeta - Ancianos

Llegó con los nervios a flor de piel como siempre que se enfrentaba a un acto público. No era que no conociera la dinámica de aquel evento, en el fondo todos eran iguales con muy pequeñas modificaciones sobre un guion consensuado y establecido, o que no se supiera de memoria el pequeño discurso que iba a pronunciar sobre un tema del que era considerada una afamada especialista. No. Los nervios se los producían un afán de perfeccionismo siempre truncado y cierta necesidad de beneplácito y reconocimiento general por parte de los asistentes a cualquier acto en el que ella interviniese. Sabía de antemano lo que ocurriría, primero las miradas escudriñadoras de un público ansioso juzgando sin piedad la idoneidad de la ropa elegida para la ocasión, la pericia del maquillaje y la soltura en los saludos a los demás ponentes de la mesa. Después toda la atención se focalizaría en su voz y en sus palabras. Luego vendrían las preguntas y más tarde las críticas, las de los asistentes, las de los expertos y las de ella misma. Más

“Tocando el bajo”…Mary Carmen Caballero

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No hubo tiempo para decir adiós. Por una parte es mejor así, yo tan solo cerré la puerta y lo dejé allí absorto en sus pensamientos y en mi despedida.

Hoy hace frío y la montaña cubierta de nieve es una invitación para quedarse en casa con una taza de café caliente y poner una banda sonora que acompañe la lectura de un buen libro. Debería haber sido así siempre, mañanas tranquilas de las que no se anotan en los recuerdos porque aparentemente no aportan nada, tan solo son una hoja más del calendario o de la agenda. La pequeña cabaña en la que vivo está lejos de todo, situada en una altiplanicie donde el valle rompe sus límites y se inician las lomas cada vez más escarpadas que concluyen en los vértices nevados de una cordillera infinita y blanca. La soledad es absoluta, el silencio también. Más

“Le carceri d´invenzione” … Alejandro Nanclares

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(Cárceles imaginarias)

.Carceles imaginarias

Cuando vinieron a casa, a buscarme, no mostraron ningún interés por mi esposa. Supongo que tenían claro que si había colaborado en alguna de mis antiguas actividades políticas o me había acompañado a determinados actos, había sido exclusivamente por mí, por permanecer a mi lado, y que tanto su ideario político como el manifiesto de su conciencia social, cabían en una simple tarjeta de visita. Más

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