Inicio

“Amanece Madrid” …Merche Postgio

Deja un comentario


.Amanece Madrid .. Gran Via

Domingo por la tarde. Un avión aterriza en Madrid. El piloto da la bienvenida y desea una feliz estancia a todos los pasajeros. La temperatura es buena, treinta grados, estamos en la mitad de Agosto. La tripulación también da las gracias por volar con ellos. Los viajeros van abandonando el avión con prisa. En la terminal del aeropuerto hay mucha gente. Ella no tiene prisa. Compra un teléfono y camina por las cintas automáticas hasta encontrar la salida. Nadie la espera. Está de vacaciones.

Más

“Time-out” …Alejandro Nanclares

Deja un comentario


.

Me despertó el vibrato del teléfono móvil, cautamente dejado sobre la mesilla de noche, muy cerca del despertador. Eran casi las tres de la mañana.  No me extrañó; no me sobresalté.

 Alguien dijo que los médicos querían hablar con nosotros. Lo antes posible. Nada más. No dio detalles.  Ante mi silencio, la voz  dudó; mencionó el apellido… – Sí, sí, respondí, el número es correcto, No hay ningún error. Llegaremos enseguida. Más

“El rock de la cárcel” …Matilde Tricarico

Deja un comentario


.El rock de la carcel - Corazon dulce

Paula está en el pasillo, acaba de abrir la puerta.

No hay nadie, quita la alarma, y distraída la vuelve a poner. Marca los números, uno dos, uno dos.

Está agotada. La operación de esta noche había sido complicada y  larga.

Dos cánceres de colon, en total seis horas de pie, cuatro compañeros para controlar y la responsabilidad final suya, y de nadie más. Durante un instante, en medio de la operación cuando hubo una “dehiscenza del anastomosis”, una complicación muy grave, estuvo a punto de desmayarse .Su asistente tuvo que sujetarla y ella, en vez de darle las gracias, le echó una bronca. Tendría que volver a suturar otra vez. Más

“Balones Fuera” …Merche Postigo

3 comentarios


.Baolones fuera - café con leche

Hace mucho tiempo que nadie sabe nada del joven moreno que vivía en el apartamento colindante al mío. Un chico de veintidós años del color del café con leche. Igual al de los caramelos de la Viuda de Solano que me comía a escondidas de pequeña, en casa de mi abuela. Quizás mi vecino era un poco más oscuro que los caramelos, como si la proporción de café hubiera superado a la de leche.

Más

“Berlín o el comedor Tiroles” … Matilde Tricarico

2 comentarios


.Berlin o el restaurante tiroles - win wendersLas grandes películas comienzan cuando salimos del cine”  (Win Wenders)

.

Al salir  del aeropuerto, el viento helado me acuchilla la cara. Me subo el cuello de la chaqueta de plumas, me ajusto el gorro hasta aplastar el pelo  y me sumo a la larga cola del taxi.

Mañana empieza el festival. La Berlinale.

El hotel de cuatro estrellas que perdieron el brillo hace tiempo me recibe sombrío. El recepcionista con cara de dóberman casi me escupe a la cara al decir “Guten Nacht”. El cuarto es anodino, una mesa con un televisor pantalla mini, una silla, una papelera y una ventana que recibe una luz vacilante de un patio oscuro. Una semana aquí, sin salir, y te suicidas.

. Más

“La fotografía”… Mary Carmen Caballero

10 comentarios


.

Viento azul en su camisa blanca, su sonrisa estancada en la eternidad inmóvil de los que no están. Observo más de cerca su rostro, no hay ninguna modificación en sus rasgos, ni los producidos por el tiempo ni, tampoco, restos de los que se moldean con las erosiones de los sentimientos. Simplemente permanece igual, con la mirada perdida en los recuerdos que no llegaron y en las caricias que no me dio. Más

“Molestando a las palomas” …Merche Postigo

4 comentarios


.Molestando Palomas - Mujer - Lei Silva

Los domingos voy a pasear con mi marido y su hijo. Mi marido estuvo casado antes de conocernos, yo también. Su hijo tiene cinco años. Ayer era domingo y salimos temprano hacia el parque. Mi marido llevaba pantalones caquis, unos cómodos chinos. Estamos en verano y mi marido se había puesto una camisa blanca, de lino, muy fresca. Había dejado los dos últimos botones sueltos, mostrando sus escasos pelos pectorales. Mi marido tiene muchas manías y esta, la de dejar su pecho a la vista de todos, es su preferida. A mí me recuerda a un legionario trasnochado. Con resignación y cariño le cerré el penúltimo botón, después le di un beso de regalo en la mejilla, que él me agradeció con una sonrisa, y comenzamos el paseo por el parque. El hijo de su anterior esposa, revoloteó a nuestro alrededor todo el tiempo que duró el paseo. El niño cumplió cinco años el Mayo pasado. Cinco años es una edad difícil de manejar, para mí una edad insoportable, yo no tengo hijos. EL niño llevaba los pantalones iguales a los de su padre, un tono más oscuro, conjuntados con una camiseta lacoste amarilla, que su madre le había regalado. La mujer de mi marido compra siempre las camisetas en Francia cuando visita a su familia. El hijo de mi marido desciende de los doce pares de Francia, o eso dice su madre. Ahora ella vive en Carabanchel. Más

Older Entries

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

geoengineeringcrimes

Crimes Against Mother Earth

A %d blogueros les gusta esto: