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“Una cosa más” … Raymond Carver

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Relato breve escrito por Raymond Carver

Texto base en “Principiantes” – traducción de Jesús Zulaika

Una cosa más Raymond Carver

La noche en que, al volver del trabajo, encontró  a su marido otra vez borracho e insultando a Bea, la hija de quince años de ambos, Maxine le dijo a L.D. que se fuera de casa. L.D. y su hija estaban en la cocina, discutiendo. Maxine no tuvo tiempo  ni de dejar el bolso ni de quitarse el abrigo.

Bea dijo:

– Díselo, mamá. Dile lo que hemos hablado. Está en su cabeza, ¿no es eso? Si quiere dejar de beber, lo único que tiene que hacer es decírselo a sí mismo. Todo está en su cabeza. Todo está en la cabeza. Más

Raymond Carver: la repugnancia y la compasión

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La popularidad de la estupenda película de González Iñárritu “BirdMan” es una buena oportunidad para hablar sobre Raymond Carver y de su cuento “De qué hablamos cuando hablamos de amor”

Ceremonias

[Como siempre, si quieres escuchar el podcast de La Buena Letra de esta semana, solo has de hacer clic aquí]

Michael Keaton en Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia, de Alejandro González Iñárritu Michael Keaton en Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia, de Alejandro González Iñárritu

Birdman, la película justamente de moda, tiene como excusa argumental un montaje teatral que adapta un cuento que a Fortunata y a mí nos gusta mucho: “De qué hablamos cuando hablamos de amor”. No es la primera vez que el colosal Raymond Carver y sus cuentos nutren al cine. Por ejemplo, en 1993,  Robert Altman adaptó algunos de sus relatos en la inolvidable Vidas cruzadas.

Cartel anunciador de Vidas cruzadas, de Robert Altman, con guion del propio director y Frank Barhydt a partir de los cuentos de Carver. Cartel anunciador de Vidas cruzadas, de Robert Altman, con guion del propio director y Frank Barhydt a partir de los cuentos de Carver.

Pero la popularidad de la estupenda película de González Iñárritu es una buena oportunidad para hablar sobre De qué hablamos cuando hablamos de amor

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“La tarta” … Raymond Carver

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Relato Breve escrito por Raymond Carver

Texto base en “Principiantes” – traducción de Jesús Zulaika

Coche Cadillac

….

Estaba su coche, y ninguno más, y Burt dio gracias por ello. Entró por el camino de acceso y se detuvo junto a la tarta que se le había caído la noche anterior. Seguía allí: el recipiente de aluminio volcado, el relleno de calabaza desparramado por el pavimento. Era viernes, casi mediodía, el día siguiente a Navidad.

El día de Navidad había ido a visitar a su mujer y a sus hijos. Pero Vera le había dicho de antemano que tenía que marcharse antes de las seis de la tarde, porque su amigo iría con sus hijos a cenar con ella y los suyos. Se habían sentado en la sala y habían abierto con solemnidad los regalos que él les había llevado. Las luces del árbol de Navidad parpadeaban en sus ramas. Había otros paquetes envueltos en papel brillante y atados con cintas y lazos al pie del árbol, a la espera de que fueran las seis. Burt miró cómo sus hijos Terri y Jack, abrían sus regalos. Y esperó mientras los dedos de Vera deshacían cuidadosamente el lazo y despegaban el papel celo del suyo. Una vez abierto el envoltorio, Vera abrió la caja y sacó el suéter de cachemir beige. Más

Reseña : “La Tarta” … Raymond Carver

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Reseña del cuento “LA TARTA”

Relato incluido en el libro de cuentos “PRINCIPIANTES” editado por Anagrama y traducido al español por Jesús Zulaika

..

Raymond Carver

.

Ayer decidí releer a Carver… Me acordé de un relato que me gustó mucho la primera vez que lo leí…., y decidí buscarlo. El relato tenía algo que ver con una tarta… busqué entre los índices de los libros de Carver que había en casa y descubrí el relato “LA TARTA” dentro de “PRINCIPIANTES”…. Pero, ¡oh sorpresa!…no era el cuento que yo buscaba…. Lo leí en menos de 10 minutos….y me volví a enamorar de Carver… Entonces me puse a buscar en Google comentarios sobre este cuento.

Me sorprendí al comprobar que cuando buscas en internet algún comentario sobre el relato de Raymond Carver “LA TARTA” (Traducción curiosa de “SERIOUS TALK” título del cuento incluido en el libro “WHAT WE TALK ABOUT WHEN WE TALK ABOUT LOVE”), todo lo que Google te devuelve está relacionado con otro de los relatos más conocidos de este autor  – también magistral – pero que nada tiene que ver con el que nos ocupa (y qué en otro post os ofreceré : “PARECE UNA TONTERÍA” o “A SMALL, GOOD THING” del libro “SHORT CUTS” ) cuyo argumento, sin ánimo de parecer una tontería, no tiene nada que ver con el que aquí os dejo para leer. “LA TARTA”, del cual solo encontré comentarios en lengua inglesa.

“LA TARTA” de Raymond Carver, incluido en el libro de cuentos “PRINCIPIANTES”,  es un canto a la incomprensión, a la indiferencia, al conflicto, a los celos, a la separación, e incluso al maltrato. Todos estos sentimientos los incluye Carver en este relato, condensados en el protagonista – Burt – un hombre rudo pero amable, bruto pero tierno, algo agresivo sin saberlo y que tiene un gran conflicto – no acepta la separación de su mujer.

Carver usa, magistralmente, los simbolismos más comunes y vulgares a su alcance para sugerir todos esos sentimientos. Un buen ejemplo es el cenicero azul, comprado en un viaje de la pareja a Santa Cruz, que Burt encuentra lleno de colillas, desconocidas para él, colillas que le inducen a limpiarlo en un acto de posesión y celos muy significativo. ….. Más tarde Carver usa una bicicleta rota como símbolo de la falta de futuro que la relación de la pareja tiene y del hecho de que esta situación permanecerá así en el futuro, jugando con la imagen de la bicicleta sin rueda tirada en el jardín. ….. Por último, pero no menos importante,  Carver muestra la diferencia entre la manera que la pareja encara su separación con tres llamadas telefónicas.  Carver usa este desencadenante para dejar abierto el cuento con un sorprendente desenlace.

Recomiendo la lectura de este cuento, por ser un relato lleno de símbolos cotidianos magistralmente plasmados en el cuento con toda la crueldad y realismo de los que Carver es capaz de imaginar – ese realismo sucio que tan bien sabia mostrar Carver . Un ingenio que te permitirá disfrutar de esas escenas diarias, sin importancia aparente, como si de una obra de teatro clásico se tratara.

SIÉNTATE Y DISFRUTA DE SU LECTURA – “LA TARTA”

..Relatos Cortos - Raymond Carver- Principiantes

“Sticks” …. George Saunders

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Short story … by George Saunders

Diez de Diciembre

Every year Thanksgiving night we flocked out behind Dad as he dragged the Santa suit to the road and draped it over a kind of crucifix he’d built out of metal pole in the yard. Super Bowl week the pole was dressed in a jersey and Rod’s helmet and Rod had to clear it with Dad if he wanted to take the helmet off. On the Fourth of July the pole was Uncle Sam, on Veteran’s Day a soldier, on Halloween a ghost. The pole was Dad’s only concession to glee. We were allowed a single Crayola from the box at a time. One Christmas Eve he shrieked at Kimmie for wasting an apple slice. He hovered over us as we poured ketchup saying: good enough good enough good enough. Birthday parties consisted of cupcakes, no ice cream. The first time I brought a date over she said: what’s with your dad and that pole? and I sat there blinking.

 We left home, married, had children of our own, found the seeds of meanness blooming also within us. Dad began dressing the pole with more complexity and less discernible logic. He draped some kind of fur over it on Groundhog Day and lugged out a floodlight to ensure a shadow. When an earthquake struck Chile he lay the pole on its side and spray painted a rift in the earth. Mom died and he dressed the pole as Death and hung from the crossbar photos of Mom as a baby. We’d stop by and find odd talismans from his youth arranged around the base: army medals, theater tickets, old sweatshirts, tubes of Mom’s makeup. One autumn he painted the pole bright yellow. He covered it with cotton swabs that winter for warmth and provided offspring by hammering in six crossed sticks around the yard. He ran lengths of string between the pole and the sticks, and taped to the string letters of apology, admissions of error, pleas for understanding, all written in a frantic hand on index cards. He painted a sign saying LOVE and hung it from the pole and another that said FORGIVE? and then he died in the hall with the radio on and we sold the house to a young couple who yanked out the pole and the sticks and left them by the road on garbage day.

The End …

George saundersIn the contributor’s notes in “Story” magazine, George Saunders writes, “For two years I’d been driving past a house like the one in the story, imagining the owner as a man more joyful and self-possessed and less self-conscious than myself. Then one day I got sick of him and invented his opposite, and there was the story.”

“Palos” …. George Saunders

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Relato Breve de George SaundersTraducido por Ben Clark

Diez de Diciembre

Cada año, la noche de Acción de Gracias, seguíamos todos a Padre en procesión mientras él iba arrastrando el traje de Santa hasta la carretera para después apuntalarlo sobre una especie de crucifijo que había construido con un poste de metal en el jardín. Durante la semana de la Super Bowl el poste se vestía con un casco de Rod y con un jersey, y Rod tenía que vérselas con Padre si quería descolgar el casco. El cuatro de julio el poste era el Tío Sam; en el Día de los Veteranos de Guerra, un soldado; en Halloween, un fantasma. El poste era la única concesión de Padre a la alegría. Se nos permitía coger un solo Plastidecor de la caja cada vez. En Nochebuena le gritó a Kimmie por desperdiciar una rodaja de manzana. Aleteaba por encima de nosotros mientras vertíamos el kétchup, y decía “Ya está bien, ya está bien, ya está bien”. Los cumpleaños se celebraban con magdalenas, no con helado. La primera vez que traje a casa una chica me dijo: “¿Qué tiene tu padre con ese palo?”, Y yo me quedé allí sentado, parpadeando.

Nos fuimos de casa, nos casamos, tuvimos nuestros propios hijos, descubrimos que la simiente avara germinaba también en nosotros. Padre empezó a revestir el poste con más complejidad y con una lógica menos discernible. El Día de la Marmota lo cubrió con una especie de abrigo de piel y colocó un foco para garantizar que hiciera sombra. Cuando un terremoto azotó Chile, tendió el poste en el suelo y pintó una serie de fallas a su alrededor con un aerosol. Murió Madre y vistió el poste como la Muerte y colgó del travesaño fotos de cuando Madre era un bebé. Pasábamos a visitarlo y descubríamos extraños fetiches de su juventud colocados alrededor de la base: medallas del ejército, entradas de teatro, viejos jerséis, tubos de maquillaje de Madre. Hubo un otoño que pintó el poste de amarillo chillón. Aquel invierno lo cubrió de hisopos de algodón para darle abrigo y le dio al poste retoños clavando por el patio seis estaquitas con sus correspondientes travesaños de palo. Tendió cordel entre el poste y los palos y fijó una cinta adhesiva cartas de perdón, reconocimientos de culpa, súplicas para ser comprendido, todo escrito con una letra desquiciada sobre tarjetas de cartulina. Escribió en un cartel la palabra “AMOR” y lo colgó del poste y pintó otro que decía “¿PERDÓN?”, y luego murió en el pasillo con la radio puesta y vendimos la casa a una pareja de jóvenes que desclavaron el poste de un tirón y lo dejaron junto a la carretera para que lo recogiera el camión de la basura.

Fin…

George saundersEn las notas de la revista “Story”, donde colaboraba el escritor, George Saunders escribió: “Durante dos años estuve pasando conduciendo por una casa igual a la de la historia, imaginando a un hombre muy alegre y dueño de sí mismo y menos consciente que yo. Entonces un día me canse de él y me inventé a su contrario, y esa fue la historia.

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