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“Testamento”… Mary Carmen Caballero

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Llegó despacio y se mantuvo ausente todo el tiempo que duró la lectura del testamento. En realidad, no sabía muy bien qué hacía allí entre todos aquellos que decían que la conocían o que guardaban algún tipo de vínculo o de parentesco con ella. Todos los presentes se giraron y lo miraron desconfiados cuando entró en la sala del notario. Las miradas desconcertadas que se intercambiaban unos a otros eran una evidencia clara de que nadie sabía de su existencia y se preguntaban quién sería aquel tipo escuálido y desgarbado que no encontraba acomodo en la silla que la eficiente secretaría le acercó. Él se sentó detrás, junto a la ventana en el rincón más cercano a la puerta. Más

“Encuentro”… Mary Carmen Caballero

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abrazoHabían alquilado la casa en lo alto de la colina en un paraje idílico, lejos de las otras construcciones de la mancomunidad. Lo habían hecho de mutuo acuerdo aunque desde lugares diferentes. Tomar la decisión no había sido sencillo y lo habían pospuesto en demasiadas ocasiones. Llegaron por separado cada uno con su pequeña maleta y los dos se quedaron inmóviles frente a la puerta esperando que el otro tomase la iniciativa y la abriera. La risa incontrolada y la dificultad al girar la llave evidenció el nerviosismo de él,  la falta de coherencia en las frases incipientes que ella pronunció delataron la inquietud de ella. Más

“Palabras para Raquel”… Mary Carmen Caballero

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amigas

Llego hasta la farola que te sostiene. La famosa plaza en la que te encuentro está abarrotada de gente: turistas que se detienen para llevarse un trozo de la ciudad en Instagram, mujeres con prisas por alcanzar las últimas rebajas, adolescentes de pantalón corto que caminan en zigzag… todo se mueve. También tu sutil vestido de flores, que se deja mecer mimoso por una brisa suave con aspiraciones de viento antes de convertirse en una tormenta de verano. Más

“Juego de Manos” … Mary Carmen

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Relato breve escrito por Mary Carmen

ManosEntrelazadasSuave, terrosa tu mano en la mía, suspendida en una caricia iniciada mucho tiempo atrás. Frágil, mi mano en la tuya, añorando un vuelo de dedos y una filigrana de deseos. Mis manos se aferran a las tuyas, sin prisa y sin tiempo, se moldean cálidas a la acogida y al abrazo minúsculo de tus dedos. Ralentizas el momento y con suavidad acercas tus labios que se posan en ellas con un beso delicado.

Después expandes mis miedos, sueltas decidido mi mano presa y la extiendes y la estiras con decisión y la volteas y en arrumacos de ternura la besas de nuevo. Siento el rocío de tu saliva impregnando de gotas mi piel y mi mano se flexiona involuntariamente cerrándose de golpe para guardar el elixir con el que elaboras tus palabras y del que nacen tus besos.

La abres de nuevo, con cuidado, y depositas otro beso más intenso, más calmado.

Luego deslizas muy despacio la punta de tu dedo índice marcando el contorno de las arrugas impresas en mi piel, una algarabía de cosquillas me atrapa. Yo sonrío, mi mano también.  Coges de nuevo con delicadeza mis manos y las elevas. Las suspendes quietas ante tus ojos y las observas con delectación. Mis pequeños dedos se repliegan ante la intensidad de tu mirada y de tu tacto. Palpas con suavidad cada falange que flexionas en pequeños arcos y deslizas la yemas de tus dedos por mis uñas, mides la longitud de mis dedos en soplos de aliento y acercas pudoroso tu boca.

Mis manos perdidas en tus lisonjas de mimos, ya vencidas, se entregan sin lucha. Te provocan, impúdicas y certeras, en un baile de escaramuzas que permiten el encuentro más íntimo: mis dedos se adentran en tu boca y juegan traviesos con tu lengua. La humedad se filtra por los poros de mi piel y cala mi mano, salpicando sin remedio mi alma. Mi mano empapada por completo de ti.

Después, mucho después, cuando el viento, o el roce con mi ropa, o el tiempo seque mi piel y tu lejanía flote en mi recuerdo y mis manos se queden huérfanas de caricias y de entrega, las acercaré a mis labios y reposando mi rostro en ellas, las protegeré con terquedad para siempre de tu ausencia.

.MANOS D COLORES

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Fin …

“Turbulencias” ………..Mary Carmen

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Relato Breve escrito por : Mary Carmen

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Turbulencias

  Tan solo cuando el avión empieza a rodar por la pista de despegue Mirta se abrocha el cinturón de seguridad. Cuando viaja por trabajo lo hace en primera, no soporta la clase turista, siempre le cae un pelmazo al lado.

         – ¿Le pone nerviosa viajar? –le pregunta el pasajero del pasillo.

         – No –responde seca.

 El avión se eleva. El balanceo y la luz intensa del sol que se cuela por los cristales de las ventanas le hacen entrecerrar los ojos. El viajero de al lado se mueve inquieto en su asiento y, a pesar de la distancia de comodidad que les separa, que para algo viajan en primera, a Mirta le pone nerviosa. Decide leer su revista de famosas, ella también es famosa, pero no aparece en la prensa rosa sólo en revistas de tecnologías alternativas, que sólo leen los incautos del sector, claro. Más

Con un ojo abierto

Mi manera de mirar las cosas que (me) pasan.

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

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