Inicio

“Hermanos” …Merche Postigo

Deja un comentario


.Boda gitana - hermanos

La mañana del domingo de Pascua se presenta soleada y tranquila en el poblado. Las gallinas han salido con prisas del corral en busca del gallo. Este, las espera afuera, plantado en mitad del abrevadero, gritando y despertando a toda la tribu. Con el alboroto, Antonio ha abierto los ojos, y nota que la Sagrario ya no está en la cama. Se levanta disgustado y otea la cocina. Otra vez no hay nada preparado en la mesa para desayunar.
– Ni siquiera sabes robar un huevo pal desayuno – le recrimina ufana la Sagrario mientras lo observa desde la puerta de la calle.

Más

“Contagios” V I …Texto colectivo a 18 manos

Deja un comentario


Sexto Relato de la serie “Contagios” Escrito por Fidel Sanz Estaire

Gustave Caillebotte - Hombre en el balcón

 

YO TE RECUERDO A TU PADRE. Por eso me odias. Pero cómo no iba a parecerme a él, si soy su hermano. Y no creas que no te entiendo, sé que no es fácil aceptar las cosas, pero no es culpa nuestra. Fue tu abuelo quien nos inculcó aquella extraña costumbre de orinar desde el balcón.

 

Al principio nosotros tampoco lo aceptábamos, incluso llegamos a oponernos seriamente. Cuando se es joven uno se hace rebelde. Yo me negué en rotundo, “no quiero esta herencia” grité a tu abuelo, y él, muy tranquilo, nos explicó que igualmente habíamos heredado los ojos azules y la facilidad para criar galgos. Tampoco pudo decirnos mucho más. No es que tu padre y yo no queramos responderte. Al principio también necesitábamos saber el motivo de aquella manía, pero el abuelo nunca dijo nada. Y fue mejor así. Hay cosas de las que es preferible no hablar. Ninguna persona viva recuerda por qué cada 24 de Marzo todos los hombres de la familia se ponen a mear desde un balcón. Mi padre tenía esa costumbre desde siempre. Su padre también, y SOLO PUDO HABER SIDO ÉL QUIEN SE LO HABÍA PEGADO.

 

 

Introversión

 

Continuara…..

“Una Leyenda Provenzal” …. Alejandro Nanclares

Deja un comentario


Relato Breve escrito por Alejandro Nanclares

          Una leyenda provenzal Guy era mi preferido. Y eso que nunca fue igual que nosotros, sus hermanos, ni que mis padres… tan ni siquiera que mis tíos italianos… ni tampoco que el resto de la familia ¡nunca! Si lo sabré yo que pasé casi toda mi infancia con él en brazos. En cuanto lo destetó, mi madre, buscó entre todas a la hija adecuada y me eligió a mí, que entonces tendría poco más de quince años y, como es costumbre, me lo entregó para que lo cuidara. Sabía que a partir de aquel momento el pequeño era cosa mía: debía alimentarlo, encargarme de su aseo y velar su sueño; ser, en definitiva su verdadera madre. Más

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

geoengineeringcrimes

Crimes Against Mother Earth

A %d blogueros les gusta esto: