Inicio

“Darío”…Pepe Marquina

Deja un comentario


.

Me lo encontré en la orilla del río. Nos alegramos del encuentro.

Le pregunté que qué tal estaba. Cariacontecido mostró un rictus de amargura y tristeza. Casi llorando me dijo “regular”.

Era evidente que ese regular significaba mal.

Cuando le pregunté cuál era el motivo, entonces rompió en lágrimas y por fin me lo contó. En este momento mis padres han llevado a sacrificar al gato que teníamos en casa.

Yo respiré hondo. Lloraba por la muerte del gato, que después de diecisiete años en la familia, tuvieron que sacrificarlo. No era por edad, fue una enfermedad.

Me conmovió Darío. Me alegró su tristeza porque veo que la sensibilidad de las personas hacia los animales existe.

.gato

Suelto escrito por Pepe Marquina

Anuncios

“El retrete” … Pepe Marquina

Deja un comentario


El día 19 de Noviembre,  como todos los años,  se celebra el día mundial del retrete.

No es broma. Es su gran día. Se le reconoce la labor que desempeña. Menos mal que no habla. Cuántas cosas podría decir y cómo nos gustaría escucharlas.

Hay más de 2.500 millones de personas que no tienen la suerte de conocerlo y usarlo. Por eso se celebra este día, para recordarnos a todos los que lo usamos que somos afortunados.

También es el día mundial de la Filosofía. No sé que fue antes si el huevo o la gallina. Pero lo cierto es que el retrete y la Filosofía combinan muy bien. Es un momento íntimo en el que vaciamos el vientre y llenamos el cerebro.    Es un momento que invita a la reflexión, es un momento de pensamientos profundos, de simbiosis perfecta y de felicidad compartida.

Dia mundial del retrete

.

Suelto escrito por Pepe Marquina

 

 

“El caballo que susurraba a su dueña” … Pepe Marquina

Deja un comentario


Suelto escrito por Pepe Marquina

La señora tenía setenta y siete años. Le gustaban mucho los animales.

Un día antes de morir solicitó del hospital donde estaba ingresada, poder despedirse de alguno de ellos. Eligió el caballo.

Les juntaron a ambos. Ella, sobre la camilla, recibió la visita de su caballo en el parking del hospital. Éste, al verla dejó resbalar una lágrima. Se agachó hacia ella y ambos se dijeron cosas al oído.

Los médicos y enfermeras no daban crédito. Se morían de envidia por saber lo que ambos se decían.

A las pocas horas de la despedida, ella murió. Pero murió en paz porque sus últimas palabras fueron para su caballo.

Pero el caballo lo tiene peor. Desde la despedida no se le ha visto sonreír. Está triste y apenas puede comer.

No todos los humanos pueden comprender al caballo. Pero al caballo le da igual que no le comprendan los humanos.

Fin…

Con un ojo abierto

Mi manera de mirar las cosas que (me) pasan.

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

A %d blogueros les gusta esto: