Inicio

Una alfombra roja de Marrakech … Mary Carmen Caballero

1 comentario


Mi mano tiembla. El olor a pólvora me marea. Veo la sangre expandirse por el pavimento y teñir de rojo la alfombra. La puñetera alfombra que compramos en el zoco de Marrakech antes de que Dani hubiese nacido.

La sangre mana a borbotones del orificio redondo de la herida, justo en el lado izquierdo, a escasos centímetros del corazón. La sangre es muy líquida, aunque yo siempre había pensado que sería densa y pastosa, pero no. Poco a poco va inundando el salón, cubriendo casi por completo la alfombra, la alfombra que nunca debimos comprar en Marrakech. Más

“Doña Gatita”… Mary Carmen Caballero

5 comentarios


.

doña gatita

.

Vivía sola en una casa diminuta y pequeña. El espacio habría sido suficiente para una única persona de no ser por los gatos con los que convivía. Siempre sola. A la soledad nadie la busca pero, con demasiada frecuencia, se presenta como una de esas visitas inoportunas que llegan de improviso y nadie es capaz de echarlas de casa. Así la encontró a ella. La mujer que vivía de sus silencios y que despertaba cierta ternura inicial, tan solo durante los primeros momentos de conocerla, después la empatía se borraba y dejaba paso a cierto resquemor entre los que la rodeaban que terminaban apartándose de ella sin saber muy bien el porqué. Petra se había acostumbrado a ella misma y a sus gatos. Más

“Clandestinos”… Mary Carmen

3 comentarios


fiesta

El día que llegó no era un día normal. Ahora, en cambio, ningún día puede ser normal porque Vanesa ya no está entre nosotros. La última vez que la vi fue después de la fiesta de Noemí. La fiesta de botellas vacías y de alcohol que se filtró por las venas hasta que nos nubló la vista y nos desató la lengua. La noche de los reproches rotos, de las lágrimas y de las risas con sabor a ginebra. EL humo de maría que invadía el salón y las habitaciones del pequeño piso en el que cada vez nos reuníamos con más frecuencia, impregnaba las estancias de una niebla densa en la que creíamos flotar. Nos sentíamos inmersos en una dimensión diferente, elegidos para otras causas. Más

“Confesión de maltratada”… Pepe Marquina

Deja un comentario


Levantarse después de Caer

.

Yo, señor, perdí mi inocencia en su mirada,

en el labio seductor

con su sonrisa marcada,

en el acrobático ruedo

de sus palabras,

en el dulce salitre

de sus lágrimas.

La perdí…

en el anestésico vuelo

de sus promesas aladas,

en la centrípeta fuerza

de su aura cadabra,

en el sutil campanilleo

de sus dedos de hada…

Así me sumergí en la vorágine de su cáscara amarga

y germiné sus semillas en mis serviles entrañas.

Yo, señor, en mi ceguera perdí la ilusión temprana,

en su voz embrutecida,

en su baba encabronada,

en la humillación lasciva

sobre mi cuerpo de esclava,

..

en su faz ennegrecida,

en sus manos desbravadas,

en la apetencia marcida

sobre mi cara marcada,

en su hiel enfebrecida,

en su lengua avinagrada,

en las miserias vertidas

sobre mi pelvis mojada.

..

Me perdí…

en su ansia destructiva,

en su aliento de canalla,

en mi adiós a la vida

con sus besos de cizaña,

en su labia maldecida,

en su furia desatada

sobre la calma abatida

de mi piel amoratada…

Así, señor juez, lidié tan desigual batalla,

así cayeron los pétalos de mi primavera cana,

pero, dígame, ¿en qué momento se nubló

la luz de aquella mirada tan clara?

¿en qué verano se secó la fuente

de la que mana mi confesión de maltratada?

Más sepa usted, señoría,

y lo sepa el mundo con usted,

que toda mujer caída

se levanta siempre más mujer.

ExtSonetos del olivar raído de “Sonetos del Olivar” de Pepe Navas.  

“Parecen querer que sea otro quien llegue cuando llego yo” …. Merche Postigo

7 comentarios


.Desarraigo Cada vez que visito a mi familia en el pueblo, donde todos viven, tengo la impresión de que parecen querer que sea otro quien llegue cuando llego yo. Ese es el efecto que provoca en mí cada uno de los encuentros familiares. Tan pronto como llego, todos se esconden, ninguno quiere verme, pero cuando estoy listo para irme, vienen. Estoy seguro que quieren asegurarse de que me voy.

. Más

Older Entries

Con un ojo abierto

Mi manera de mirar las cosas que (me) pasan.

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

A %d blogueros les gusta esto: