Inicio

“El camión de mudanzas escarlata” … John Cheever

1 comentario


.John Cheever- El camion de mudanzas escarlata

Adiós al mortal aburrimiento de repartir un raquítico pollo entre una familia de siete, y a todos los demás ritos de los pueblos de las colinas. No me refiero a las aldeas que están de veras montaña arriba, como Asís, Perugia o Saracinesco, encaramadas sobre un despeñadero de novecientos metros de hondo, con murallas de aquel deprimente color gris de los cartones para camisas y líquenes color mostaza que florecen sobre los vencidos tejados. El terreno, de hecho, era llano, y las casas de madera. Hablo del este de Estados Unidos, de la clase de lugar donde vive la mayoría de nosotros. El municipio independiente de B____ tenía una población de tal vez doscientos matrimonios, todos ellos con perros y niños, y muchos con servicio doméstico; se asemejaba a una ciudad de las colinas en un solo aspecto, es decir, en que los enfermos, los desencantados y los pobres no podían escalar el escarpado sendero moral que constituía su defensa natural, y en que llegado el momento en que cualquiera de sus vecinos caía bajo el virus de la infelicidad o el descontento, consciente de la inutilidad de residir en un paraje de tal altura espiritual, se iba a vivir a la llanura. La vida era del todo cómoda y tranquila. B____ estaba exclusivamente reservado a los dichosos. Las amas de casa besaban con ternura a sus maridos por la mañana y con pasión al anochecer. En casi todos los hogares había amor, benevolencia y abundante esperanza. Las escuelas eran excelentes, las carreteras lisas, perfecto el alcantarillado e impecables los demás servicios públicos. Una tarde de primavera, al ponerse el sol, un inmenso camión de mudanzas, con letras doradas en ambos costados, recorrió la calle y se detuvo delante de la casa Marple, que había estado vacía durante tres meses. Más

Anuncios

“Termitas” …Pepe Marquina

Deja un comentario


Suelto de Pepe Marquina

A las termitas se les llama también hormigas blancas. Son insectos sociales que viven en grandes cantidades acercándose a veces a varios millones, pero con un orden jerárquico muy bien establecido que todos respetan.

Se alimentan de madera. Tienen una particularidad: su intestino no es capaz de digerirla. Necesitan de unos animalitos microscópicos que viven en su intestino y digieren la celulosa de la madera, para que luego sean las termitas quienes la aprovechen.

Estos animalitos morirían fuera de la termita, y la termita se moriría de hambre si no tuviera estos animalitos que la ayudaran con la digestión. En este caso, ambos organismos dependen mutuamente para su supervivencia.

 Ambos se necesitan y no echan cuentas a final de año.

Un paleontólogo americano ha descubierto que esta buena relación se viene produciendo desde hace cien millones de años.

Es un ejemplo de buena vecindad.

Fin…

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Memorias de una princesa

Una vida con un propósito que cumplir...

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

geoengineeringcrimes

Crimes Against Mother Earth

A %d blogueros les gusta esto: