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“La estación perdida” …Merche Postigo

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La chica de la chaqueta azul no dejaba de observarlo. A él le resultaba embarazoso sentirse observado. Se alejó del andén esperando perder la mirada de la joven, pero al cruzar los tornos metálicos la noche le sorprendió y comenzó a recordar. Era ella, la joven de la chaqueta azul, era ella, la mujer con la que había pasado los últimos cuarenta años y que ahora se difuminaba en su cabeza y desaparecía de su memoria con la velocidad del tren.

.La estación Perdida

“Entre dos hombres” …Merche Postigo

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Miró a su marido de soslayo. Luego giró la cabeza hacia donde se encontraba su amante. Sin pensarlo dos segundos les preguntó, ¿Qué día dejé de reconoceros?.

.Entre dos hombre

“Carretera a ninguna parte” … Merche Postigo

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El autobús sin luces ascendía por la carretera de la playa. Una carretera sinuosa y oscura los conducía a su destino. Era ya noche, el reflejo de la luna en el mar les permitía distinguir sus gestos. Ella lo miró con recelo un instante, él le devolvió la mirada con desafío. Se odiaban. Ella por haberse dejado enredar en sus mentiras, el por no haber sabido amarla. Salieron del autobús por puertas separadas, ya sin mirarse y la oscuridad de la noche los engulló.

.carretera a ninguna parte

“Tres Rosas Amarillas” …Raymond Carver

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.tres rosas amarillas anagrama

Chejov. La noche del 22 de marzo de 1897, en Moscú, salió a cenar con su amigo y confidente Alexei Suvorin. Suvorin, editor y magnate de la prensa, era un reaccionario, un hombre hecho a sí mismo cuyo padre había sido soldado raso en Borodino. Al igual que Chejov, era nieto de un siervo. Tenían eso en común: sangre campesina en las venas. Pero tanto política como temperamentalmente se hallaban en las antípodas. Suvorin, sin embargo, era uno de los escasos íntimos de Chejov, y Chejov gustaba de su compañía. Más

“La señora del perrito” …Antón Chejov

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***UNO ***

.La señora del perrito

Un nuevo personaje había aparecido en la localidad: una señora con un perrito. Dmitri Dmitrich Gurov, que por entonces pasaba una temporada en Yalta, empezó a tomar algún interés en los acontecimientos que ocurrían. Sentado en el pabellón de Verney, vio pasearse junto al mar a una señora joven, de pelo rubio y mediana estatura, que llevaba una boina; un perrito blanco de Pomerania corría delante de ella. Más

Biografía Antón Chejov

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(Antón Pávlovich Chéjov;   Taganrog, 1860 – Badenweiler, 1904)

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Antón Chejov nació en una familia de comerciante humildes y de escasos medios. El padre era un  mercader, nieto de un siervo de la gleba. Chéjov acabó los estudios secundarios en Taganrog, donde permaneció solo tras la marcha de sus familiares a Moscú. Entre 1879 y 1884 estudió medicina en la universidad de Moscú; pero, estaba más interesado en la literatura que en la ciencia médica. En esa época comenzó a colaborar escribiendo en diversas revistas y publicando sus primeros relatos en el diario “Oskolki” de San Petersburgo. Pronto difundió su nombre a través de varias narraciones humorísticas, reunidas en un libro titulado “Cuentos de varios colores” de 1886.

Chejov Se convirtió en una de las más reseñables figuras del realismo ruso; creador del relato moderno, en el que el efecto depende más del estado de ánimo y del simbolismo que del argumento. Algunos de sus mejores relatos se encuentran en su libro publicado póstumamente “Los veraneantes y otros cuentos” de 1910. Tiene un estilo marcadamente lacónico  y aporta una total ausencia de complejidad en las tramas.  Una vez se liberó del cuento humorístico, Chejov apostó por un tipo de escritos mas profundos, donde imponía una descripción incisiva de las miserias de la existencia humana. Sus relatos estaban    carentes de compromiso y pasión, plasmando una idea de la literatura que rechazaba el principio del autor como narrador omnisciente.

El gran heredero de Chejov, Raymond Carver , quiso ofrecer un homenaje a su maestro con su relato “Tres rosas amarillas”. La admiración que Carver tenia por Chejov vine sobretodo reflejada en sus finales. Unos finales en los que Chejov, al igual que Carver, raramente utiliza giros sorpresivos o espectaculares (como referencia de ello léase “la dama del perrito” de Chejov) y donde  Carver, al igual que Chejov, deja que sea el lector quien profundice en la importancia de lo relatado (léase “Tres Rosas Amarillas” de Carver“).

.Antón Chejov

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“El otoño ultraísta II” … Alejandro Nanclares

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La última felicitación

Aunque ripioso, improviso,
¡Tres meses enfermo en casa!
(Grijalba 10, junto al Viso)
aquí reposo, repaso,
me examino y me confieso.
Nada espero de la U.S.A.
ni creo en la esencia rusa.

Los que pisaron la rosa,
prohibieron la sonrisa
y asustaron a mi musa.
De la catástrofe esa
ninguno ha quedado ileso.

El arte es turbio y espeso.
La comida muy escasa.
La cultura muy Espasa.

Sin sonrisa, musa y rosa.
Hay que apresurar el paso,
inscribirse en El Ocaso
y morirse y a otra cosa.

.pACO vIGLI

Paco Vigli … “POEMAS FAMILIARES”

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